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Con un solo lector basta...


Paulo Alba, sumergido en algún acelerado y ordinario lugar creó este espacio donde cualquier idea se convierte en texto sin que nadie pueda evitarlo...

07/06/2007 9:21 pm
Mi País (o los nuestros) - - - [comenta: click aquí]

Hoy escuché esta canción en la radio.  Cuando era niño, recuerdo que mi padre la oía en el viejo tocadiscos y se quedaba muy pensativo, y no entendía yo muy bien porqué.  Hoy, veintitantos años después, entiendo porqué callaba él y entiendo porqué yo me quedé callado también. Viviendo en México (mi amadísima patria grande) y en muchos hermanos países de la América Latina, duele un poco que canciones como esta no pierdan vigencia...

Mi Pais

(Alberto Cortez)


Mi país es un país
con las alas de colores
que alguno de sus pintores,
a veces, pinta de gris.
Sin embargo, mi país
piensa que es sólo pintura;
una simple travesura
de un inexperto aprendiz...
¡Qué inocente es mi país!

Mi país es un país
de nido, sombra y aroma,
mas a veces la carcoma
le come hasta la raíz;
Sin embargo, mi país
piensa que es sólo una herida,
que ha de curarse enseguida
sin dejarle cicatriz...
¡Qué inocente es mi país!

Mi país es un país
con vocación de extranjero
y a veces lo forastero
lo lleva de la nariz.
Sin embargo, mi país
piensa que es buena la pista,
hay que seguir al flautista
hacia su mundo feliz.
¡Qué inocente es mi país!

Mi país es un país
que a su canto de jilguero,
cambiaron los curanderos
por un silbo de perdiz.
Sin embargo, mi país
sigue pensando entre tanto
que no ha cambiado su canto,
solamente su matiz.
¡Qué inocente es mi país!

Yo no sé si es inocencia
o es conformismo a ultranza
o simplemente insolencia
por exceso de confianza.
Antes de oír la sentencia,
mejor pagar la fianza;
al rescatar la conciencia
queda libre la esperanza.

*


11/05/2007 8:55 am
De Parto - - - [comenta: click aquí]

Esta canción lleva un sentido muy especial, y está como anillo al dedo y dedicada muy especialmente para mi querida hermana, quien estallará en próximos días...

De parto

(Joan Manuel Serrat)


Se le hinchan los pies.
El cuarto mes
le pesa en el vientre
a esa muchacha en flor
por la que anduvo el amor
regalando simiente.

Si la viese usted
mirándose
feliz al espejo...
Palpándose el perfil
y trenzando mil
nombres en dos sexos.

A su manera,
floreció por primavera,
para dar gracias al sol
y perfumar la vereda.

A su piel de satén
le sienta bien
salir de paseo.
Salpicar niñez
en la dejadez
de su balanceo.

Si la viese usted
frente al café
jugando rayuela
al atardecer,
es que, a las cinco, su ayer
vuelve de la escuela.

Y a su manera
volvió al caballo y al carro,
al muñeco de cartón
y los pucheros de barro.

Si la viese usted
cantándose
canciones de cuna,
como un cascabel
que acunase un clavel
en un rayo de luna.

Corre Lagarto...
Pon otra cama en el cuarto.
A empapelarlo de azul
y en agosto de parto.

De parto...

(Directo a YouTube con la búsqueda de serrat, parto)


14/05/2007 2:43 pm
Día del Maestro - - - [comenta: click aquí]

Antes que me amanezca en martes, quiero dejar este mensaje a cualquier maestro que pase por aquí; mañana (al menos acá en México) festejamos el Día del Maestro y el título de esta canción es un pequeño recordatorio de cómo su vocación deja tantas cosas en la conciencia de tanta gente que andamos por ahí. Del genio musical de Don Armando Manzanero, uno de los mejores compositores nacidos en el siglo XX en este país.

Ya mañana le dejaré algo a mi Maestra Inolvidable.

CONTIGO APRENDI

Contigo aprendí
que existen nuevas y mejores emociones,
contigo aprendí
a conocer un mundo nuevo de ilusiones;
aprendi,
que la semana tiene más de siete días
a hacer mayores mis contadas alegrías
a ser dichoso yo contigo lo aprendí.


Contigo aprendí,
a ver la luz del otro lado de la luna,
contigo aprendí
que tu presencia no la cambio por ninguna,
aprendí,
que puede un beso ser más dulce y más profundo,
que puedo irme mañana mismo de este mundo,
las cosas buenas ya contigo las viví

Y contigo aprendí que yo nací
el día en que te conocí.


18/05/2007 11:44 am
Paraules d'amor... - - - [comenta: click aquí]

Hace unos minutos me hicieron acordarme de esta canción y pues va... Yo recomiendo escucharla primero con Serrat (YouTube), luego el dueto Serrat-Sanz (la mejor versión, tengo que admitirlo, sólo hay que buscarla), y por último un dueto Serrat-Amaya (ex de Mocedades; YouTube también) para terminar de digerirla en español.

 

Paraules d'Amor

(Joan Manuel Serrat)

*

Ella em va estimar tant...

Jo me l'estimo encara.

Plegats vam travessar

una porta tancada.

 

Ella, com us ho podré dir,

era tot el meu món llavors

quan en la llar cremàven

només paraules d'amor...

 

Paraules d'amor senzilles i tendres.

No en sabíem més, teníem quinze anys.

No havíem tingut massa temps per aprende'n,

tot just despertàvem del son dels infants.

 

En teníem prou amb tres frases fetes

que havíem après d'antics comediants.

D'histories d'amor, somnis de poetes,

no en sabíem més, teníem quinze anys...

 

Ella qui sap on és,

ella qui sap on para.

La vaig perdre i mai més

he tornat a trobar-la.

 

Però sovint en fer-se fosc,

de lluny m'arriba una cançó.

Velles notes, vells acords,

velles paraules d'amor...

 

Paraules d'amor senzilles i tendres.

No en sabíem més, teníem quinze anys.

No havíem tingut massa temps per aprende'n,

tot just despertàvem del son dels infants.

 

En teníem prou amb tres frases fetes

que havíem après d'antics comediants.

D'histories d'amor, somnis de poetes,

no en sabíem més, teníem quinze anys...

 

******************************************

Traducción directa (no adaptada para la canción en español):

Ella me quiso tanto... Yo la quiero todavía. Juntos atravesamos una puerta cerrada. Ella, cómo os lo diría, era todo mi mundo entonces, cuando en el hogar quemábamos sólo palabras de amor...

Palabras de amor sencillas y tiernas. No sabíamos más, teníamos quince años. No habíamos tenido demasiado tiempo para aprenderlas, acabábamos de despertar del sueño de los niños. Teníamos bastante con tres frases hechas que habíamos aprendido de antiguos comediantes. De historias de amor, sueños de poetas, no sabíamos más, teníamos quince años...

Ella, quién sabe dónde está, ella, quién sabe dónde para. La perdí y nunca más he vuelto a encontrarla. Pero a menudo, al oscurecer, de lejos me llega una canción. Viejas notas, viejos acordes, viejas palabras de amor...

Palabras de amor sencillas y tiernas. No sabíamos más, teníamos quince años. No habíamos tenido demasiado tiempo para aprenderlas, acabábamos de despertar del sueño de los niños. Teníamos bastante con tres frases hechas que habíamos aprendido de antiguos comediantes. De historias de amor, sueños de poetas, no sabíamos más, teníamos quince años...


31/05/2007 12:27 pm
¡CERO ideas! - - - [comenta: click aquí]

Al llegar a este espacio me propuse no dejar pasar los días sin aportar algo interesante, si no propio, por lo menos bien elegido. De pronto las ideas no llegan, y por más que se le busque, nada, nada, nada.

A propósito recuerdo esta canción, que fue escrita también en un momento poco iluminado de su autor (ya quisiera uno ese tipo de bloqueos). Yo la verdad no me siento agobiado por algún recuerdo en especial; Linus, su madre, su hermana, todos están cerca y me tienen bajo control... Si algo me está distrayendo en este momento en todo caso es la potencial idea de preparar y probar un buen plato de lasaña...

www.youtube.com/watch?v=L1K54SxycoE

No Hago Otra Cosa que Pensar En Ti

(J.M.Serrat)

No hago otra cosa que pensar en ti,

por halagarte y para que se sepa,

tomé papel y lápiz y esparcí

las cartas de tu amor sobre la mesa.

-

Buscaba una canción y me perdí

en un montón de palabras gastadas,

no hago otra cosa que pensar en ti

y no se me ocurre nada.

-

Enciendo un cigarrillo, y otro más,

Un día de estos voy a plantearme

muy seriamente dejar de fumar

con esa tos que me entra al levantarme.

-

Busqué mirando al cielo inspiración,

y me quedé colgado en las alturas.

Por cierto: al techo no le iría nada mal

una mano de pintura.

-

Miré por la ventana y me fugué

con una güera que iba en bicicleta.

Me distrajo un vecino que también

no hacía más que rascarse la cabeza.

-

No hago otra cosa que pensar en ti,

nada me gusta más que hacer canciones,

pero hoy las musas han pasao de mí,

andarán de vacaciones.


04/08/2007 12:58 pm
Canción de Cuna - - - [comenta: click aquí]
¿Qué te pasa que no puedes conciliar el sueño? Este calor agobiante no es algo que tú merezcas, ni tu madre tampoco, pero por ahora no tienes opción. Ya las cosas serán diferentes en tres o cuatro días, créeme que notarás la diferencia sin lugar a dudas.
Si no es eso, ¿qué te puede tener tan intranquilo y despierto a estas horas? Pienso en algo de música que pudieras escuchar pero a la vez me gustaría mantener el silencio y escuchar tu pequeña respiración; es tan agradable sentir tus rasgos de vida, si no tuviera hora para levantarme mañana me quedaría aquí despierto contigo hasta que te venciera el sueño, hasta que terminaras de trazar todas las sonrisas que se te quedaron remanentes del día de hoy...
¿Te gustan las canciones de cuna? ¿Te gustan los cuentos? Hoy recuerdo uno que no precisamente tiene un final feliz.
Alguna vez en España vivió Miguel Hernández, un artista del género poético que tuvo la desgracia de vivir su vida durante la Guerra Civil (¿sabes? Este término me resulta además de contradictorio, patético. ¿Qué tiene de civil una guerra, después de todo?). Su preferencia Republicana la ejerció en sus poemas, haciendo protesta, denuncia, mostrando optimismo, luego desesperación y decepción.
Lo metieron a la cárcel cuando la República perdió y de ahí se la pasó, como él mismo diría, “haciendo turismo” por las cárceles de España. Mientras estaba preso, su esposa Josefina tuvo a su bebé, con quien no pudo estar al momento de nacer ni pudo luego mantener debido a su encarcelamiento.
Miguel y Josefina se escribían cartas; ella en un momento le confesó la desesperación de la pobreza, de no poder alimentarse bien. Le dijo que llevaba días comiendo solamente pan y cebolla, ¿te puedes imaginar una madre pasando por eso? ¿y a un padre recibiendo esa información cuando se encuentra en el clímax de la impotencia? A este mensaje, Miguel respondió con una poesía que era a la vez una canción de cuna para su bebé y una respuesta a semejante situación de angustia.
Escribió así las Nanas de la Cebolla, hermosos versos que llegan a popularizarse por el mundo con la colaboración primero de Alberto Cortez y luego magnificados por Joan Manuel Serrat. (www.youtube.com/watch?v=2RpWP7IdmWk),   no pasó mucho tiempo entre las Nanas de la Cebolla y el día en que una tuberculosis mató a Miguel. Él y su hijo no se conocieron.
Ahora queda explicada aquella frase de “contigo pan y cebolla”; involucra un amor a prueba de lo que sea, y en la historia se entiende que son tres.

NANAS DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.

Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.

Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.

Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.


15/05/2008 8:54 am
15 de mayo; Día del Maestro ¡Felicidades!

¿Quién no se enamoró de la maestra alguna vez? La de los ojos bonitos, la del gran estilo, la de las manos delicadas y precisas para guiar el pulso con las primeras caligrafías, la del trato excepcional (todas lo tienen, pero unas destacan definitivamente), la gran motivadora, la que nos hizo sentir ciudadanos con responsabilidades, la que suplía a mamá para quien lo necesitaba, las consejeras y confidentes en la etapa secundaria, las ejemplares maestras de la igualdad de capacidades y recursos en el mundo profesional, las que cumplían más de una de estas características al mismo tiempo...

En lo personal, siempre hubo alguna maestra de la cual volverse fan en cada época: Miss Mary, Miss Mejía, Gladys, Sherryl, la doble de la maestra del viaje del Challenger de quien no recuerdo el nombre (perdón por eso), Vero, Roxana... y las filiales Mely, Estrella, Paz (+). Hoy queda por aquí un pequeño e insuficiente homenaje para ellas...

Esto lo cantaba Emmanuel y durante la infancia, me hacía pensar en estas musas y pilares de lo poco/mucho que hoy soy...

 

ENSEÑAME

Enséñame, enséñame

a ser feliz como lo eres tú

a dar amor, como me lo das tú

a perdonar como perdonas tú

sin recordar el daño nunca más

nunca más.

 

Enséñame, enséñame

a consolar como consuelas tú

a confiar como confías tú

a repartir sonrisas como tú

sin esperar a cambio nada más

nada más.

 

Tengo mucho que aprender de ti, amor,

tengo mucho que aprender de ti, amor,

tu dulzura y fortaleza

tu manera de entregarte

tu tesón por conquistarme cada día.

 

Tengo mucho que aprender de ti, amor,

tengo mucho que aprender de ti, amor,

como olvidas los enfados

como cumples las promesas

como guías nuestros pasos cada día.

  
Enséñame, enséñame 
a no mentir como no mientes tú 
a no envidiar como no envidias tú 
a ahogar las penas como lo haces tú 
a compartir la dicha como tú 
como tú. 
  

18/02/2010 9:03 am
ATIÉNDEME

Situándonos en el año de 1940, no sé si con precisión o sólo aproximadamente, existía en la isla de Cuba un joven tranquilo, desprendido, solidario y de gran interés por la música. Su nombre era Pedro. Se destacaba como cantante y poeta bohemio, de buenas tablas para la composición, a sus 23 años había dado vida a 36 canciones y buen número de poemas.

Se enamoró de una chica de sociedad (entendiéndose que en los ’40s una chica de familia acomodada y un trovador nada tendrían que hacer juntos). Ella tenía 20 años cuando su familia la internó en un colegio de monjas en la capital cubana. Él pasaba junto a ella, la observaba, la buscaba, y finalmente un buen día logró su preferencia y comenzaron un romance intenso y difícil debido a la desaprobación de la familia de la chica.

Cuando él confirmó que una dolencia que lo afectaba era tuberculosis (que en esa época era aún sentencia de muerte), comprendió que su futuro estaba marcado. Aceptó que habría de renunciar a ese amor para dejarlo con una página final bien definida a pesar de que la decisión lastimaba profundamente a ambos. Consideraba egoísta la posibilidad de afectarla a ella con su enfermedad o generar una falsa esperanza en el porvenir.

Como despedida, le compuso a ella un bolero que ha trascendido a esta historia y a los años. El desenlace de la historia de esta pareja fue el esperado: él falleció a los 23 años de edad. Quienes conocieron a María Victoria Mora, la chica en cuestión, dicen que guardó luto por cerca de diez años a la memoria de Pedro.

El día de su muerte, el cuerpo del joven fue enterrado en su ciudad natal, Pinar del Río. El tránsito se paralizó, los comercios cerraron sus puertas, la emisora local de radio guardó silencio todo el día en señal de duelo. Su ataúd iba cubierto con la bandera de Cuba y fue llevado en andas por la Calle Martí, principal arteria de la urbe. Al paso del cortejo la gente arrojaba flores y se escuchaba un coro gigante cantando aquella composición con la que se despidió de su amada:


 

 

Nosotros

(Pedro Junco)

*

Atiéndeme

Quiero decirte Algo

Que quizá no esperes

Doloroso tal vez.

*

Escúchame

Que aunque me duele el alma

Yo necesito hablarte

Y así lo haré.

*

Nosotros

Que fuimos tan sinceros

Que desde que nos vimos

Amándonos estamos.

*

Nosotros

Que del amor hicimos

Un sol maravilloso

Romance tan divino

*

Nosotros

Que nos queremos tanto

Debemos separarnos

No me preguntes más.

*

No es falta de cariño

Te quiero con el alma

Te juro que te adoro

Y en nombre de este amor y por tu bien

Te digo adiós.

(Como pueden ver, para entender el último párrafo es necesario conocer la historia detrás de la canción).

Esta canción se escucha con Tito Rodríguez para sentirla mejor, Luis Miguel no es capaz de imprimirle el sentimiento necesario. Y el mejor playback de este tema sin duda era el que hacía Betín en el Canal 28.




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