«El Gobierno no sólo va a tomar parte en la investigación, también se ha comprometido a tomar acciones severas contra los paquistaníes implicados en los atentados». Condoleezza Rice viajó de Nueva Delhi a Islamabad para reunirse con el presidente Asif Ali Zardari y el primer ministro, Yosuf Reza Gilani, y trasladarles las peticiones de las autoridades indias, que siguen acusando al vecino paquistaní de estar detrás de los ataques que el pasado jueves costaron la vida a 188 personas en Bombay.
«Pakistán no está dispuesto a aceptar que su país se convierta en una base para terroristas», manifestó la responsable de la diplomacia americana para intentar disipar las dudas sobre la falta de compromiso para tomar cartas en el asunto por parte de Islamabad.
Fue una visita complicada para intentar rebajar la tensión entre dos enemigos históricos sumidos en una nueva crisis, que incluso podría provocar la ruptura del diálogo que ambos mantienen desde hace cinco años para intentar firmar la paz.
Pakistán es un país imprescindible para una comunidad internacional que necesita su cooperación si quiere tener alguna esperanza de salir airosa de la guerra de Afganistán.
El único atacante sobreviviente, Ajmal Amir Kasab, de 21 años, dijo a los que los interrogaron que había sido enviado por el grupo miliciano paquistaní Lashkar-e-Taiba e identificó a dos de los orquestadores del complot, según dijeron dos funcionarios relacionados con la investigación, informó AP.
Kasab dijo a la policía que uno de ellos, Zaki-ur-Rehman Lakhvi, el jefe de operaciones de Lashkar, lo reclutó para realizar el ataque. Los terroristas también llamaron por teléfono satelital a otro importante líder, Yusuf Muzammil, tras secuestrar una embarcación india que se dirigía a Bombay.
Luego de obtener esta información los investigadores se refirieron a otro importante integrante de Lashkar, Fahim Ansari, un ciudadano indio del que se espera obtener más pistas.
Ansari fue arrestado en febrero en el norte de la India cuando portaba planos hechos a mano de hoteles, una estación de tren y otros lugares que fueron atacados después en Bambay, dijo Amitabh Yash, director de las Fuerzas Especiales de la policía del estado de Uttar Pradesh.
Entre los sitios observados por Ansari en el otoño del 2007, también estaba el consulado estadounidense y la bolsa de valores de Bombay, que no fueron atacados.
Yash agregó que el arresto de Ansari no frenó los planes del ataque. "Cuando supieron que su agente en Bombay había sido atrapado... realizaron las operaciones de otra forma", dijo.