Raúl Paba Royero:
“Licencia del Descanso Norte es el punto para condicionar a otras minas”

El dirigente Raúl Paba Royero sostuvo que la reciente licencia ambiental que le entregaron a Drummond para la explotación del Descanso Norte debe ser el inicio para que se condicionen a otras empresas dedicadas a la explotación del carbón en el Cesar.
“Esta licencia debe ser la premisa para que condicionemos a todas la minas, así como hoy el Ministerio se lo exige a Drummond”.
Según Paba Royero, estos condicionamientos parecen duros, pero son necesarios para compensar todas las riquezas que la Multinacional y otras empresas reciben por esta actividad.
“Porque la contaminación no sólo la originaría el Descanso Norte, también otras minas y poblaciones”, dijo el dirigente.
Paba Royero sostuvo que el interés sobre impacto ambiental y social generado por la explotación carbonera en el Cesar se despertó durante la primera audiencia pública de la Procuraduría realizada en el municipio de El Paso. “Aquí se discutió entre pocas personas la licencia del Descanso Norte, Sur, Rincónhondo y Similoa, y estas frente al desarrollo carbonífero”.
A lo anterior se sumó el paro suscitado en el municipio de La Jagua de Ibirico, que alertó a las empresas carboníferas para que se dieran cuenta que no podían seguir explotando sin ningún tipo de control, “el Ministerio también se dio cuenta que la comunidad del Cesar desconocía lo que era una licencia”.
Este desconocimiento de la comunidad por momentos parece haber sido aprovechado por las carboneras, quienes no han compensado mínimamente la parte afectada social, ni ambientalmente al Cesar.
“La competencia la tenía Corpocesar, sin embargo nunca hizo nada, no tuvo la autoridad para llamar la atención de las empresas sobre el impacto negativo que estaban ocasionando”.
Esta situación llevó a que el Ministerio se apropiara de la situación y por eso la licencia del Descanso Norte trajo tantos condicionamientos, “el proyecto arranca bien con estos requerimientos”.
Con lo que respecta a la licencia que fue solicitada por Drummond en el año 2005, el dirigente explica que esta incluía Descanso Norte, Sur, Similoa y Rincón Hondo.
Entre 30 mesas de trabajos donde participaron el Ministerio, Drummond y la comunidad se estudiaron los condicionamientos de la licencia, “la licencia prioriza sobre hidrología, cuencas subterráneas y superficiales, modelo de explotación, ambientación, desviación de cuencas y sistemas retrollenado, ruido, voladura y reubicación”.
Dentro de los condicionamientos mencionados se encuentran los dos kilómetros que buscan proteger a los terceros de daños ocasionados por la explotación. “El objetivo es que no suceda lo que pasa en Mechoacan con la voladuras y la contaminación y así mismo con Calenturita con la parcelación El Prado”.
Según el exdiputado Paba Royero esta licencia protege a terceros para que los problemas que en la actualidad se presentan con muchas carboneras no se repitan, “esta medida era necesaria dado el daño ambiental y social que la explotación representa en el Cesar”.
En el tema de la compensación dijo que esta era mínima en el caso de Prodeco, Priveow, frente a la licencia del Descanso Norte donde por primera vez se tiene intención de resarcir el daño ocasionado por la actividad carbonera.
“A Drummond le corresponde reforestar alrededor de once mil hectáreas por daños causados ambientalmente y eso nunca se había dado”.
Reubicación de pueblos
Con respecto al traslado de algunas poblaciones dentro de los requerimientos de la licencia de Drummond, Raúl Paba considera que esta medida fue desequilibrada, dado a que no ha iniciado la explotación y la responsabilidad de la multinacional con estas poblaciones podría ser a futuro.
El dirigente sostiene que las poblaciones de Boquerón, Plan Bonito, El Prado y El Hatillo, tienen que ver más con las actuales minas: Calenturitas, La Francia y El Hatillo del Caribe.
“Su impacto ambiental esta mas relacionado con estas empresas que con Drummond, que aún no ha empezado su actividad”. Manifestó además que estás áreas ya padecen daños ambientales, que no fueron ocasionados por Drummond, sino por la otras empresas, “mi tesis es involucrar a las actuales explotadoras y entre todas reubicar a las poblaciones, pero que no sea sólo responsabilidad de Drummond”.
Agregó Paba Royero que estas empresas tienen una concesión de manejo ambiental que fue otorgado en su momento por el Ministerio, lo que podría respaldar una negativa de las empresas ante esta petición.
“El Ministerio tiene que llamar y concertar con las empresas la reubicación”.
Por otro lado el dirigente dijo que desde el año 2004 se inició la gestión para las licencias ambientales de Similoa, Descanso Sur y Rincón Hondo, “hoy llevamos trece años en esto y todavía no se ha dado nada, y no sabemos si es ineficiencia del Ministerio o de Drummond”.
Dada la suspensión del estudio de las licencias del Descanso Sur, Similoa y Rinconhondo, Raúl Paba propuso que los alcaldes de La Jagua de Ibirico y Chiriguaná convoquen a una gran reunión con el Ministerio de Ambiente, Ingeominas y Drummond, donde acuerden la entrega de estas licencias, teniendo en cuenta que las razones dadas por la resolución se contradicen.
“La suspensión de este estudio se dio porque supuestamente la información no fue entregada, pero en las misma resolución se dice lo contrario”.
Agregó además que los alcaldes deben motivarse porque con el tiempo se van a quedar sin regalías.
“Además de esto invitaría a los alcaldes de Codazzi y Becerril a concertar un encuentro frente a la apelación de Drummond a la licencia del Descanso Norte”.
Lo anterior no sacrificando los condicionamientos del Ministerio, sino para llegar a un acuerdo para que y la explotación se de.