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Los contratos deben revisarse todos...
La ciudad de Buenos Aires tiene un presupuesto de 3000 millones de Dólares, es decir comparable al de alguna de las empresas que mayor facturación tienen en Argentina.
Lo curioso es que esas empresas, además de pagar sueldos que duplican o triplican el magro sueldo de los municipales, no son deficitarias y asimismo poseen una planta de personal muchísimo más acotada.
Esto quiere decir que el estado porteño se vio engrosado por una injustificable cantidad de agentes en los últimos 10 años; ésta situación obliga a éste Jefe de Gobierno o a cualquier otro a revisar y reestructurar el estado porteño, que sobresale por su ineficiencia y su sobrecarga de personal.
Lamentablemente, mucha gente quedará sin trabajo pero no es menos cierto que gran parte de esa gente sabe perfectamente que fue contratada por razones políticas o de mero amiguismo y no por razones de calificación técnica o profesional, por lo tanto a ellos también les cabe una cuota de responsabilidad en el extraordinario incremento de personal que sufrió el estado en la última década.
Los gremios obviamente van a defender sus fuentes de ingreso que son los aportes compulsivos que realizan los trabajadores, eso no es novedad...los gremios venden esa posición como "aguante" o "lucha" y en realidad sólo buscan asegurar sus jugosos ingresos a costa del bolsillo del trabajador municipal y de los 3 millones de porteños que pagamos puntualmente los distintos, y muy caros, impuestos municipales.
Evidentemente, que 2300 personas se queden sin trabajo es una tragedia, pero es verdad asimismo que los ciudadanos de Buenos Aires tampoco tenemos que pagar a trabajadores que no trabajan o que, mas allá de su buena voluntad y sus capacidades, tampoco era necesario tomar. Los ciudadanos no tenemos porque asumir ese rol de exceso solidario que ha llevado a nuestra Ciudad al presente estado de endeudamiento actual.
La reinserción laboral de los despedidos en el ámbito privado, público o cualesquiera depende de ellos en primer lugar...lamentablemente es así. El Gobierno porteño puede orientar, capacitar y ayudar pero nunca más subsidiar en forma perenne a gente que no tiene porque ocupar un puesto determinado.
Por otra parte después de una revisión de los contratos hecha en forma seria (no como el revalúo del ABL) van a quedar aquellos empleados que realmente prestigian el empleo público y trabajan más de 11 horas diarias y se quedan a veces un Sábado o un Domingo en su puesto...porque no solamente hay "noquis" en la Ciudad...también hay tipos abnegados que se matan por su trabajo y tienen genuina vocación de servicio.
De esa manera, y a través de ese saneamiento, se llegará al imprescindible estado de modernización del estado porteño, con una planta de personal razonable, capacitada, bien paga y con posibilidades de crecimiento profesional basada en sus méritos y no por los paros a los que se plieguen o la cantidad de votantes que arrimen a una interna.
Saludos.
Maximiliano Baldassarri.
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