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La tregua de hoy, propuesta por las cuatro entidades rurales, es un alivio para todos, pero principalmente para el gobierno.
Cuatro discursos desesperados, formulados por la Presidente en una semana son el síntoma más evidente de la licuación del poder del oficialismo.
El vacío que no pudieron, o no supieron, ocupar los dirigentes de la oposición fue llenado por los dirigentes rurales. La gente de los pueblos y de las grandes ciudades de Argentina hizo suyo el reclamo rural y acompañó con fervor y multiplicada presencia en rutas, calles y plazas de todo el país.
El reclamo popular superó las expectativas y las demandas del sector rural, y expresó un masivo descontento con la incapacidad, la soberbia y la arrogancia de la Presidente y sus colaboradores cercanos.
Mal asesorada y mal hablada, la señora de Kirchner terminó por agotar los oídos y la paciencia de los argentinos; procura hablar con educación pero se enrosca en nudos argumentales y la traiciona el odio de la sangre...entonces arroja un vaso al ventilador y vitupera contra el yuyo, las 4x4 y los golpistas.
La Presidente desnuda su verdadero rostro cuando habla del mítico y arcaico "Barrio Norte" y sus señoras "paquetas" que, en opinión de la señora, cacerolean a favor de Videla, Pando y otras figuras castrenses.
Frente a una turba alquilada, Cristina Kirchner no deja de aclarar que ella también vive en "Barrio Norte" pero que es sensible al pueblo; en el fondo, la ex senadora por Buenos Aires y Santa Cruz daría lo que no tiene por haber sido nacida y críada en la Avenida Alvear o frente a la Plaza Pellegrini...y llamarse Hueyo, Álzaga Unzué o Pereda...pero lamentablemente, para el país y para ella, se llama Fernández y es de Tolosa.
La Presidente grita con la energía brutal que solo produce el miedo; no es para menos...frente a ella se despliega el palco; mas bien, un catálogo de monstruos: Moreno, D´Elía, Jaime, Picolotti...
El kirchnerismo tiene una base de apoyo político importante; nadie puede dudar eso...pero en el siglo XXI cien mil personas son una minucia en términos de población, padrón electoral o rating; el peronismo llenó plazas y reventó estadios en 1983...y perdió, por lejos; Duhalde colmó River en 1999, Menem hizo otro tanto en 2003...y perdieron.
Mas allá de la poco predecible resolución que tenga el conflicto agropecuario, lo cierto es que el gobierno kirchnerista está muy golpeado políticamente.
Algo cambió en el país...el conflicto agropecuario gestó el nacimiento de un discurso de oposición que no es ni el de los ´90 ni el del institucionalismo que pueden proponer desde la derecha o la centroizquierda Macri o Carrió.
La naciente música habla de nacionalismo, productivismo, estado intervencionista, simplificación fiscal, catolicismo y redistribución de la tierra. Falta hallar a un buen intérprete para ésta partitura.
Saludos.
Maximiliano Baldassarri
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