La esperanza, lejos, en el horizonte de una humareda, una luz intermitente que señala un puntito naranja en el espacio. Sin vientos ni lluvias que la apaguen, pero más cerca de la agonía que de la claridad. El empresario sobreviviente arma la vieja grabadora. Paciencia. Sobredosis de pilas para afirmar todo lo claro que la tiene. Una voz grabada es, al menos, un vestigio humano y una información. Junta un rollo de treinta metros y logra ubicarlo en la máquina. Ajusta el micrófono. Primera prueba. Otra luz intermitente, ahora en la mirada, a punto de incendiar la conciencia con una llamarada de alegría, a primera vista, quizá._ Crshhttt....KWOC KWAC KWOC KWAC KWIC KWUC KWAC La vieja grabadora, impulsada por casualidad desde el ventilador de techo, termina en la mitad de la calle, con media docena de cristales rotos como peaje de tránsito, violentamente atravesado. Mirada baja. Lento. El estrés, una pupila dilatada con láser. Un vino con miles de litros de agua mineral. Confusa confusión. ¿No hay estrés? Sólo una semilla sólida, una suerte de amalgama de la bronca que motoriza nuestra vida. Parado, sin cara de preocupado. Solitario ante una misión que la conciencia traduce con dificultad. Más que una misión puede ser una simple idea para salvar el mundo. Sin mujer, sin perro y sin hijos, su verdadera familia es el mundo y por ser hombre, su condición social lo obliga a ser padre y hermano de una comunidad. Acaricia, esta vez con menos preocupación y mayor firmeza, el volante de la conducción social, convirtiéndose así en el nuevo capitán de un arca que se ahoga en papeles, en la seca profundidad de la mentira._ ¡LA REPUTACIÓN DE LA IMAGEN QUE LO PARIÓ! Bueno. La cabeza de Pilato, recién vuelto a la cordura tras meter la cola en el enchufe roto, se cuelga en el escritorio del ahora ex empresario Shake, junto al jabalí de Normandía y al búfalo de Billy Bond. Así, este perro guardián concluye su existencia por el miedo que le generó ese grito antiempresario y atronador. Para el Starkenauta, esto sí que es demoledor:_ Y también mataron al perro...¿cómo? Silencio glacial en un molesto intervalo de los pensamientos, cuando la razón se traba en la caja de cambios y la idea se carga con bronca en la punta de la lengua, sin poder salir. Un garrotazo de carne y hueso en la cabeza aún fresca de Pilato. Sin piedad, por afuera; anestesia ineficaz para el dolor del alma. Miradas escrutadoras, analizando dos nuevas dimensiones de la realidad: los temores y los prejuicios._ Debo salir de acá: ya no tengo esposa, hijas ni perro. Quizá, el no tener nada significa buscarlo todo, o tenerlo todo regalado de Dios pero la indiferencia del egoísmo traba con mucho éxito el mecanismo de aproximación a los demás, para ofrecerles el corazón. Ahí, seguramente por el vuelo poético de la reflexión, acribilla los pensamientos el starkenauta: de gratificación que entrega Dios a los solidarios, con el sabor irónico de la satisfacción, valga la redundancia. De lejos, Shake ha perdido todo, inclusive sus ambiciones; pero el starkenauta advierte un inmenso planeta de carne y sentimientos: cavar y extraer todo el petróleo mágico de las almas. Ser millonario de la nada a cambio de la felicidad._Debo salir de acá, te lo acabo de decir. No es habitual un diálogo entre el narrador y el narrado, pero esta fue una excepción, a pedido del estado deplorable del protagonista._ ¡Shake! ¡Shake! ¡estamos desrregulados! ¡ya no hay masa crítica! _ ataca desesperado el joven Schell, gerente del Mc Donalds del barrio, de 23 años, yuppi prometedor y con una pesada carga de ambiciones a cuestas, solo comparable con el volumen de papas fritas que coloca en el hervidero por día en su negocio de comidas rápidas._ ¡Ma qué masa crítica, las pirinolas! El yuppie, en bolas náuticas, sorprendido, se convierte en el primer testigo de la transformación sufrida por Shake._ Roberto, desde cuándo usas palabrotas no técnicas, esa no la tenía calada._ ¡Abrí los ojos y cerrá la boca, huevón! Indiferencia marcada en una piel sin heridas de la realidad._ Vamos, Roberto, ven a casa, que mamá preparó picsa con patatas fritadas y frijoles mantecosos_ ¿Toda tu familia bien? ¿Aún consumiendo toneladas de hidrato de carbono por día?_ Se murieron todos. Sólo quedó Gloria, mi mamá protectora que no me deja ponerme de novio._ ¡Fuera de aquí, miserable!_ ¡Roberto, ahora me siento libre, ya no tendré más presiones de nadie!_ ¿Estoy trastornado de la nuca o acabo de escuchar que “ahora me siento libre”? Portazo. Portazo existencial. Sin tiempo para asimilar esta abrupta transformación. “Radio Tres informa a la cadena pública de oyentes del barrio. El comandante Mejor Oferta ordena el siguiente comunicado: Ante los acontecimientos digitales de las últimas horas, extraídas de nuestro plan estratégico para dominar la realidad, a través del sentido inofensivo del suicidio en masa generado por la codicia, declaro ante la Justicia Argentina –que nunca existió, pero igual vale la pena hacerlo, por diplomacia- que: punto número uno: la aldea ha sido globalizada por el Capitalismo Alienígena Sin Rostro Humano, la nueva ideología de Marte, planeta que finalmente tiene vida, aunque lo nieguen en la NASA. Somos marcianos e imponemos con democracia nuestro sistema, a partir de nuestro rostro y todo lo que ello connota. Ustedes, los humanos, creyeron que al hacer las cosas “con sentido humano” lo hacían con amor y caridad. ¡Estúpidos! ¡y sobre todo ustedes, los argentinos, que son definitivamente autodestructivos! ¡el sentido humano es la maldad! ¡habéis demostrado con esta lluvia de licitaciones que el sentido humano del capitalismo con rostro humano se autodestruyó, por envidias y ambiciones propias! ¿acaso más de uno de ustedes se les pasó por la cabeza la idea de ser los dueños de la guita de este planeta, después del torrencial de licitaciones que mandamos? Y si echamos millones de licitaciones fue para demostrar que el Capitalismo con rostro alienígena y sin rostro humano es rico, próspero e inevitablemente asociado con la muerte. Pero tan millonario y abundante que decidimos regalar una pequeña porción de nuestras riquezas al planeta Tierra ¿y qué hicieron ustedes? ¡se autodestruyeron! ¿se dan cuenta de lo que son ustedes, animales atrofiados? ¡y con la cantidad de minones que hay en la Tierra ustedes primero ponen el ojo en los billetes!..”
El ex empresario comienza a procesar el mensaje marciano. “No dijo que quiera dominarnos. Directamente dijo que los seres humanos somos egoístas y autodestructivos, que en gran parte es verdad, pero ¿qué significa imponer una democracia? Por otra parte, si expresó que la aldea global ha sido globalizada ¡entonces el mundo ha sido dominado!_ No te hagas mala sangre si el mundo está o no dominado por marcianos, si a ustedes nunca les importó_ responde al instante la misma voz alienígena que dio discurso de presentación en la audición recién escuchada, solo que esta vez no fue por la radio, sino que por televisión: una figura derretida por el calor y con una piel marrón, irregular y pegajosa, en el que apenas se distinguen los dos orificios nasales y los ojos. El starkenauta siente una inyección de miedo al ver por primera vez el rostro del enemigo y cae desplomado al piso.
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